día internacional

9 de agosto. Celebramos la diversidad, la cultura, la sabiduría, la resistencia, los derechos de los pueblos indígenas del mundo.
Lo hacemos en compañía de los simbolismos, de las wiphalas, de los colores variados que representan a la naturaleza, al futuro, a la construcción del buen vivir.
El 9 de agosto la ONU también celebra los derechos de los 500 millones de personas que se adscriben o autoidentifican como pueblos originarios, 5Mil pueblos en 92 países.
Este año destacando tres temas, la acción por el clima, la movilización por la justicia, y las relaciones entre distintas generaciones. La paz, el territorio, siguen estando en el centro de las propuestas. Y le ha puesto el título de «Juventud Indígena, agente de cambio hacia la autodeterminación«.
Ante las temperaturas récord que se registraron durante julio de 2023, alguien ha dicho:
“Las consecuencias son claras y trágicas: niños arrastrados por las lluvias monzónicas; familias que huyen de las llamas; trabajadores que se derrumban en un calor abrasador. La única sorpresa es la velocidad del cambio. El cambio climático está aquí. Es aterrador. Y es apenas el comienzo. La era del calentamiento global ha terminado. La era de la ebullición global ha llegado”.
Y ese alguien que ha puesto las palabras no es ningún extremista ni conspiranoico: ha sido el secretario general de la ONU, que también ha exigido a los países…
”el aire es irrespirable. El calor es insoportable. Y el nivel de ganancias de los combustibles fósiles, al igual que la inacción climática, es inaceptable… No más vacilaciones. No más excusas. No más esperar a que otros se muevan primero. Simplemente no hay más tiempo para eso”.

Los Pueblos Indígenas del mundo, solos, no tienen la solución a esa ebullición del planeta: pero han demostrado que tienen metodologías y sabidurías que nos indican el camino para “enfriar al planeta”.
Los pueblos indígenas viven en armonía con la naturaleza y, a pesar de constituir el 6% de la población mundial, ayudan a salvaguardar el 80% de la biodiversidad mundial y son depositarios muchas de las soluciones a la crisis climática.
Así que respetar los derechos de los pueblos originarios, es camino obligado para superar el desastre climático. Y entre esos derechos reconocidos y que hay que poner en práctica está su participación directa en todos los eventos internacionales decisivos, Cumbres del Clima u otras más efectivas, o la de la Amazonía que comenzaba ayer en Belem do Pará.
Para el caso del continente americano existe el Acuerdo de Escazú, que muchos países han ratificado: Ojala que la Cumbre Amazónica de ahora ayude a apuntalar (fortaleciendo ese tratado vinculante) la protección de la selva amazónica y otros ecosistemas vitales en toda la región, al exigir a los países que protejan a los líderes ambientales, garanticen el acceso a la información y aseguren la participación pública en la toma de decisiones sobre estos asuntos. https://coicamazonia.org/
Porque las defensoras y defensores ambientales están gravemente amenazados.

Dos de los países y gobiernos más dinámicos en esa protección, Colombia y Brasil, todavía precisan de pasos institucionales para que el tratado de Escazú entre en vigor: en Colombia falta la Corte Constitucional, en Brasil todavía el Congreso no lo ha tramitado.

El Foro Social Mundial PanAmazónico próximo sería en Bolivia en 2024. En un evento preparatorio celebrado ahora en julio, han exigido sanción para las empresas privadas, y personas responsables de los ecocidios y biocidios por vulnerar los derechos fundamentales de las personas y de la Naturaleza; así como indemnización para los afectados y reparación de los daños causados al medio ambiente y a las poblaciones.
Denunciaron que la Amazonía vive una emergencia climática porque pone en riesgo nuestra existencia y la de la Naturaleza. Con pérdida de bosques primarios debido a actividades extractivas de los grandes emprendimientos del agronegocio, la ganadería, la minería y de las políticas públicas que los incentivan. Rechazan las iniciativas de supuestos biocombustibles con base en la palma aceitera, soya y otros cultivos porque agudizarán la deforestación.
Y demandan que la transición energética no reproduzca el extractivismo y que el Estado garantice la soberanía energética basada en energías limpias y renovables que respeten los derechos humanos, a los pueblos indígenas y la Madre Tierra: “Sostenemos enfáticamente que la lucha contra el uso del mercurio es la lucha por la vida. Buscamos avanzar hacia un plan de transición para una Amazonía libre de minería y mercurio”.
https://www.arcgis.com/apps/MapSeries/index.html?appid=43f9d6758d0749c1a971cd4cac4d8224
La Consulta sobre el Yasuní el próximo 20 de agosto, además de ser un logro de la movilización indígena y sus alianzas, supone un reto sobre el modelo de extracción de materias primas en los Bosques primarios.
En Ecuador ya existe el precedente positivo de Sarayacu, cuya comunidad logró revertir la extracción petrolera.
El Yasuní es además la casa de pueblos indígenas en aislamiento voluntario y su existencia es fundamental para mantener el equilibrio del planeta.

Grandes bancos están acelerando el COLAPSO de la Amazonía. El informe de «Ganancias del Colapso» revela que varios gigantes financieros han financiado más de USD 11.000 millones en actividades petroleras y de gas en la selva en los últimos 15 años. Entre ellos está el Banco Santander. https://stand.earth/press-releases/una-nueva-investigacion-evidencia-que-ocho-grandes-bancos-son-responsables-de-financiar-mayoritariamente-los-usd-20-000-millones-que-fluyen-a-empresas-petroleras-y-de-gas-que-destruyen-la-amazonia/
Fany Kuiru, Coordinadora General de la Coordinadora de Organizaciones Indígenas de la Cuenca Amazónica (COICA):
“La expansión petrolera en la Amazonía es una amenaza latente para los territorios indígenas y ecosistemas vitales en Perú, Ecuador, Brasil y Colombia pero además, pone en riesgo a decenas de Pueblos Indígenas no contactados cuya existencia depende de la intangibilidad de sus territorios. La degradación y deforestación combinada nos enfrenta a un punto de no retorno inminente que para nuestros pueblos se traduce en enfermedades crónicas consecuencia de la contaminación, en la pérdida de nuestra soberanía alimentaria por los metales pesados que están en los peces y el agua que bebemos y, en una violencia sistemática contra quienes defendemos nuestro hogar. Los bancos, financieras y empresas que invierten en la región y cuyas utilidades se derivan de la explotación petrolera, son cómplices de la muerte de nuestros líderes, de nuestras culturas y formas de vida. Exhortamos a los mayores inversionistas de la banca a salir de la Amazonía de forma inmediata.”
Asturias tiene aprobado desde 2010 la creación de un Observatorio asturiano sobre los derechos de los pueblos indígenas. Todavía no ha sido creado, y su pertinencia ha sido ratificada en la nueva Estrategia asturiana de cooperación con los PPII que se aprobaba este año: hay tarea…pendiente.
El año pasado comenzaba el Decenio internacional de las lenguas indígenas. La ONU se ha comprometido a que durante el Decenio se atraerá la atención mundial sobre la situación crítica de muchas lenguas indígenas a nivel internacional, regional y nacional, y se movilizarán recursos para la preservación, revitalización y promoción de las lenguas indígenas.
Una de esas miles de lenguas indígenas es el huitoto, que hablan Lesly, Soleiny, Tien Noriel y la bebé Cristin. En esa lengua les hablaba su abuela desde los altoparlantes militares, cuando trataban de localizarlos en la Selva, tras el accidente de la avioneta en que viajaban con su madre, el primero de mayo.
Contingentes de guardias indígenas, huitoto-murui, bora, okaina , muinane, nasas del CRIC, nukak y coreguaje, fueron quienes con apoyo espiritual de sus chamanes, y pidiendo permiso a los madremontes o espíritus de la Selva, lograron finalmente localizar a los menores, tras 40 días.
El pueblo huitoto fue masacrado, esclavizado y diezmado en varias decenas de miles por la llamada “Casa Arana” para sacar caucho de la Selva. Y a ese pueblo pertenece la nueva Coordinadora de la COICA, Fany Kuiro, Autoridad de los 510 pueblos indígenas amazónicos desde enero.
La Selva que amparó y protegió a las 4 niñas y niños huitoto, es el territorio, los territorios, que en buena medida los pueblos indígenas vienen reclamando para su demarcación, para su protección y salvamento del destrozo colonial.

